Cómo elegir los mejores camastros

Sin duda alguna, el mobiliario destinado en  zonas de descanso en los hoteles, como el camastro, es un tema de suma importancia. Las formas de vida, las distintas visiones del mundo y las diversas épocas han ido transformando las características de objetos diseñados con fines decorativos o de uso. La llegada de la ciencia del diseño, llamada ergonomía, busca optimizar el bienestar humano en relación con los objetos que le rodean, ya sea en su área de trabajo, en lugares de esparcimiento o en zonas de descanso.

Tanto en el área de piscina como frente a las playas, añadir un camastro que cumpla con propósitos de decoración y funcionalidad es una inversión positiva que se verá reflejada en atractivo para el usuario. La comodidad y la belleza son deseos que el huésped busca encontrar mientras se relaja y disfruta de un día soleado al exterior.

Las texturas, los colores, el agua en abundancia, la vegetación son elementos esenciales para crear el perfecto ambiente. La comodidad es un conjunto de circunstancias que hacen que la vida resulte placentera y confortable, una piscina con espacios que brinden sombra y que sean adecuados podrán proveer plenitud y descanso a los vacacionistas.

Elegir el camastro adecuado

Tomando en cuenta que la mayor parte de los camastros son colocados en terrazas expuestas al sol, el tema de la durabilidad -que hace referencia a la condición de duradero o durable, es decir que puede durar una gran cantidad de tiempo- es de suma importancia. Es necesario entonces hacer un análisis de los materiales más comunes utilizados en la fabricación de un camastro y su perdurabilidad ante factores externos.­

Los camastros fabricados con madera, en este sentido, son los que indudablemente tendrán un periodo más corto de vida. El espectro infrarrojo del sol ocasiona daños en la madera y grietas, que permiten que entre la humedad, condición que lleva a la aparición de hongos que terminan por descomponerla.

El barniz que se aplica a pinturas, maderas y otras superficies con el objetivo de preservarlas de la acción atmosfera, del polvo o para dar un acabado, incluye compuestos tóxicos como el cloruro de metileno, acetona, tolueno y etanol. Las personas que trabajan con maderas -mueblistas, obreros y pintores- trabajan expuestos a riesgos en su salud al utilizar dichos productos. A pesar de esto, la vida útil que proporciona el barniz a la madera según estudios no tienen comparativo contra la madera plástica con la que son fabricados los camastros de Imagenia, a continuación se aclara el por qué.

Como todo material biológico, cuando se expone al exterior se desarrollan un conjunto de reacciones que contribuyen a su degradación. Se producen en un lapso muy corto de tiempo cambios de color, superficies ásperas, grietas y fragmentación en astillas. Para proteger la madera de radiación, humedad, y la temperatura es necesario aplicar películas que abrigan la superficie o acabados que penetrar a través de la madera. Para determinar su duración expertos someten dichos productos a cámaras de intemperismo acelerado, en donde se concluye en general que antes de pasar un  año y a pesar del uso de químicos,  la madera comienza con su proceso de desintegración natural, sobre todo por el hecho de que la superficie del recubrimiento se torna quebradiza. Esto da como prueba concluyente que un camastro fabricado con madera deberá tener por lo menos un mantenimiento anual, que incluye el correcto lijado y aplicación de un nuevo barniz para conservar su estética, y como resultado se debe tomar en cuenta no solo su valor inicial sino su coste.

Los camastros fabricados en PVC o policloruro de vinilo están compuestos en un 57% de cloro, lo que de entrada hace que su fabricación y eliminación sean altamente contaminantes, ya que las plantas que las producen emiten al medio ambiente sustancias tóxicas y bio-acumulativas. Por otro lado, su manufactura requiere del uso de mucha energía eléctrica y una importante cantidad de aditivos necesarios para otorgarle las propiedades requeridas.

El mobiliario en PVC de venta muy comúnmente en las grandes tiendas departamentales o en las mueblerías especializadas en terrazas y jardines, se ofrece al cliente con la ventaja de ser resistente a la humedad -y aconsejable por lo tanto para estar en el área de piscina, sin embargo un aspecto sumamente importante que se debe tomar en cuenta es  que el policloruro de vinilo tiene una resistencia relativamente baja al calor. Su exposición constante lo resecará y volverá quebradizo, lo que impacta directamente en su resistencia.

El diseño que suelen tener los camastros de PVC es común, y no ofrece la elegancia y originalidad que puede proporcionar un camastro fabricado en madera plástica.

Los camastros fabricados en aluminio, resinas, wicker o tejido sintético, tienen que ser tratados con restricciones de peso para no romperse. Los camastros de plastimadera están fabricados para resistir el doble de peso que los anteriores. Así escenas de rutina en los hoteles como niños brincando, o personas con sobrepeso, no constituyen riesgo alguno.

Directamente hablando sobre las ventajas que el adquirir un camastro de plastimadera pueda tener, tanto para el comprador como para el usuario, podemos hablar de comodidad, diseño, resistencia, bajo mantenimiento, y todo esto con el plus de ser estar adquiriendo un producto ecológico, que ha sido fabricado de material post consumo reciclado y reciclable, que seguramente apoyará al hotel a obtener certificados de políticas ambientales responsables.

Los invitamos a conocer un poco más sobre los beneficios de la madera plástica, y les aseguramos que quedarán sorprendidos de las cualidades del material. Los diseños de Imagenia siguen normas estrictas de calidad y comodidad, fabricados de manera personal y demostrando en cada pieza que lo hecho en México está bien hecho.